Agricultura organica

En nuestra época post-industrial la gente dispone de una mayor cantidad de recursos financieros y de un tiempo libre cada vez mayor. Los rápidos transportes del siglo XXI facilitan el desplazamiento de un lugar a otro, aumentan la rapidez y la comodidad. El enorme flujo de información que recibe el hombre moderno despierta su curiosidad por conocer otros países y otras culturas. La globalización de los procesos económicos, en definitiva, se traduce en una concepción más global del mundo, donde las fronteras ya no son un obstáculo para el que quiere conocer otras realidades. El turismo es un fenómeno social irreversible que genera una serie de consecuencias fundamentalmente económicas: tiene un efecto beneficioso sobre la balanza comercial de los países que reciben viajeros del exterior e, internamente, distribuye el ingreso, ya que el dinero ganado en una zona se gasta en otra, mejorando las condiciones de vida de las

comunidades locales. Las actividades turísticas, por su importancia, en algunos países han alcanzado el alcance de verdaderas industrias, dando un gran impulso a transportes, alojamientos, agencias de viajes, etc., así como a la organización de museos, espectáculos, pistas deportivas, etc., que se habilitan especialmente para el servicio del turista.

Tampoco debemos olvidar las compras que el turista hace de recuerdos, objetos y productos típicos o de otra índole para llevarse a su país. Teniendo en cuenta todas estas ventajas del turismo, en la actualidad y a partir del segundo cuarto del siglo XX, en la mayoría de los países turísticos, el Estado u los organismos públicos toman una serie de medidas, cuyo objetivo es fomentarlo y crear o impulsar las actividades necesarias para su desarrollo.

Los países que proporcionan gran cantidad de turistas (turismo activo) se denominan países emisores de turismo, mientras que los que lo reciben (turismo pasivo) se califican de países receptores de turismo. Estos últimos cuentan con un importante patrimonio turístico, por ejemplo bellezas naturales y artificiales, historia, cultura, etc., mientras que los países emisores de turistas cuentan con un alto nivel de vida y un gran número de habitantes con recursos económicos suficientes para destinar una parte de ellos a viajes turísticos.

La geografía del turismo es una parte de las ciencias geográficas. Se dedica a estudiar los factores que influyen sobre el desarrollo del turismo: – Factores naturales: entre estos destacan la situación geográfica del país, su clima, su naturaleza, el relieve, la flora y fauna, ayudando a desarrollar el turismo climático, paisajístico, deportivo o balneario.

La proximidad a mares, océanos y playas es un importante factor para el desarrollo del turismo vacacional; – Factores económicos: algunas realidades económicas pueden estimular la concurrencia de los turistas o, al revés, disuadirlos de su decisión de viajar. Tales son las infraestructuras en transporte, alojamiento, restauración y servicios, al igual que el nivel de los precios que, en todo caso, es importantísimo factor; – Factores sociales y políticos: pueden estimular el turismo adoptando medidas de protección y facilidades para el sector, desde una legislación más favorable hasta créditos más ventajosos para la construcción de establecimientos turísticos.

Cuando un país promueve una política de hostilidad, intolerancia, discriminación o xenofobia, es lógico que no sea muy atractivo para los extranjeros y viceversa; si se muestra amistoso, tolerante y hospitalario, será preferido por quienes quisieran viajar; – Factores demográficos: por una parte, la densidad, la distribución y la ocupación de los recursos humanos determinan la cantidad de personas con recursos y deseos para viajar.

Por otra parte, estos mismos factores son decisivos para la cantidad y calidad de servicios turísticos en el país receptor; – Factores históricos y culturales: influyen en las necesidades culturales y en la curiosidad de las personas, en sus intereses generales y profesionales, en el afán de nuevos conocimientos y variedad de impresiones. Este grupo de factores es el más numeroso porque incluye desde los monumentos históricos y arquitectónicos de un país, la música, la pintura, las Artes Plásticas, hasta las tradiciones y la cocina del pueblo.

 

Alimentacion y deporte

¿Montar en cólera?, pues va a ser que no, Diego. Y si he dado esa impresión, culpa mía. Lo que si me cansa es las cien mil vueltas sobre lo mismo, y como creo que el más culpable soy yo, pues eso, que mejor dejar el tema o por lo menos el enfoque del mismo. Decir que aunque el Madrid gane cuatro copas de Europa, el sistema no te va a gustar, a no ser que se cambie la forma de jugar… pues eso, que cada uno baila con la canción que le gusta, pero si pretendemos ganar, no cuatro, sino una, con un mixto sobre las ideas de Mourinho, y entrenado ese equipo por Mourino, lo llevamos en chino. Lo dicho, que se vaya a tomar vientos el portugués, contratamos a otro que le guste tener más el balón y ya seréis un poco más felices. Pero si a este Madrid, con este sistema y con este entrenador, le pedimos que se juegue en el medio del campo, que la saquen los centrales y que se monten rondos cuando sean necesarios… pues, bueno, que me callo ya.

Ejercicios-para-un-mejor

Me parece que cuando se parte del prejuicio salen discursos muy discutibles, aunque muy bien escritos eso si. Respecto a los tres primeros puntos:

1. El futbol moderno valora al futbolista atlético, poderoso físicamente. Eso es un hecho. Ahí tienes a Guardiola y ‘sus niñas’: Mascherano y Keita. Podemos añadir a Busquets, a Piqué o a Puyol, por ejemplo, todos futbolistas de gran calidad a lo que se añade un físico poderoso sin incurrir en contradicción alguna. Por supuesto queda sitio para gente como Iniesta o Pedro (ya nunca más Pedrito).
Pero mira Alves:un mal deportista no puede cubrir la banda arriba y abajo de esa forma. Incluso si nos vamos al mejor futbolista del mundo, Messi, podemos apreciar virtudes atléticas más que destacables: que bien regatea, pero que rápido es… y lo que cuesta derribarle, incluso pugnando con defensas que le sacan tres cuerpos.
Por lo demás, se trata nuevamente de la reedición del mito de ‘Mourinho odia el fútbol y sólo mete mostrencos’. Aunque haya que meterlo a martillazos. Entre otras cosas diría que Pedro León no es un futbolista ‘etéreo’ (sin ser Mahamadou Diarra, desde luego) o que Ozil no me parece de apariencia menos frágil que Canales (quizá no tan agraciado eso si). Lass evidentemente es un futbolista fuerte (lo que no significa torpe con el balón) pero su 1’62 parece insuficiente para el supuesto roll de gladiador. ¿Coentrao? Me parece un futbolista con despliegue, rápido y resistente, pero de vocación más bien ofensiva. Tampoco es Essien.
Por otra parte, entiendo que el Madrid, como todos -no solo el Barcelona- aspira a jugar mejor. De hecho hay grandes esperanzas en el mediocentro Sahin (elegido mejor jugador de la Bundesliga por los futbolistas) que sólo el tiempo dirá si se cumplen.

2. Probablemente también soy un paranoico pero de un tiempo a esta parte creo ver como las barbaridades que antes se podían leer en medios como Sport o MD en otros supuestamente ‘serios’. Concretamente veo -con el horror de quien es lector habitual de dicho medio- como tus compañeros de El Pais un día comparan a Mourinho con Aznar, otro le tratan de ‘nazi portugués’ o publican que ha provocado la lesión de Sahin para que juegue Coentrao (!).

2bis. En general de acuerdo. Si creo que es necesario un reparto más justo del dinero de las televisiones. Creo que a medio plazo tanto Madrid como Barcelona necesitan una Liga competitiva, la mejor posible.
Eso si, las formas de del Nido no son las mejores para pedir a Madrid y Barcelona que renuncien a parte de sus privilegios. Privilegios que se sustentan en una realidad: acaparan el interés de los medios.