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¿Made in Spain? No, producto de la competencia |
Tan típicos como las tapas y la paella, pero no es oro todo lo que reluce. Igual que las naranjas que comemos no vienen de la China, por mucho que allí tuvieran su origen, algunos producto que creemos indiscutiblemente españoles y que consumimos habitualmente tienen otra procedencia. Tomates, naranjas, aceite de oliva, vino, llegan de otros países que quieren hacer la competencia agrícola a España con sus mismas armas, no tanto en el mercado nacional (aunque a veces también) como en los internacionales.
Hay una serie de productos agrarios y de alimentos que identificamos inmediatamente con nuestro país, pero la internacionalización de los mercados hace hoy en día difícil mantener las señas de identidad. Precisamente si un producto se prestigia, inmediatamente surge la competencia en el mercado exterior y en el nacional, y hoy en día las naranjas, los tomates, el vino de Jerez o el queso manchego tienen que mantener ‘a codazos’ el terreno conquistado.
Las naranjas de Brasil
Ni de la China ni de España. Un producto que tenemos los españoles como genuinamente nacional, aunque sabemos de su procedencia oriental, es la naranja, pero no todo el mundo identifica este cítrico con nuestro país y menos en el hemisferio sur. Existen dos mercados en el cultivo mundial de la naranja: el de frutas frescas y el de zumo concentrados. En el de las frutas frescas destacan como principales exportadores mundiales, España, Estados Unidos (con sus potentes producciones de los estados de California y Florida, también en Texas y Arizona), Italia, Grecia y Turquía.
España ha tenido su gran mercado en la Unión Europea y Rusia. Sin embargo, el 'target' del zumo concentrado está prácticamente dominado por Brasil y Estados Unidos que, juntos, producen el 90 por ciento del total mundial. México es el segundo mayor exportador de zumo de naranja para Estados Unidos y posee el tres por ciento del mercado mundial, por lo que en América no se identifica la naranja precisamente con España.
Recientemente la mala cosecha de naranjas en Brasil, el productor más grande de zumo de naranja en el mundo, podría causar un aumento de los precios de ese producto en los próximos meses, por lo que los suministradores brasileños ya han aumentado los precios un 50 ó 60 por ciento, según informa el Financial Times.
Brasil produce aproximadamente la mitad de las naranjas del mercado mundial. Se prevé que en 2010 y 2011 la recolección de estos cítricos disminuya un 6,2 por ciento, hasta 286 millones de cajas, en comparación con la campaña anterior. Ahora los ojos se vuelven a la cosecha en el estado de Florida. Mientras tanto, los importadores rusos afirman que las subidas de precios no serán espectaculares: aunque Brasil ya destina el 0,17 por ciento de todas las importaciones de frutas de Rusia.
No es el único producto mediterráneo que sufre competencia desde el continente americano. Es el ejemplo de la almendra, utilizada tradicionalmente en la repostería española, y que desde hace años sufre la competencia de la producción de Estados Unidos mucho más competitiva en precios, aunque generalmente con variedades de menor calidad. En total España exportó en 2007 unas 51.000 toneladas de almendras, con y sin cáscara, de las cuales el 93 por ciento tuvo por destino la Unión Europea. Curiosamente las importaciones, unas 62.000 toneladas, procedieron en el 92 por ciento de terceros países, principalmente de Estados Unidos.
Imitadores descarados
Algunas de las dificultades de los productos alimentarios más característicos tienen su raíz en la falta de una legislación internacional que castigue las imitaciones y utilizar nombres propios prestigiosos. Si bien se protegen las marcas comerciales, no pasa lo mismo con denominaciones de origen o genéricas. Un ejemplo claro lo vivimos durante años con el denominado 'british sherry', que luego derivó también en 'irish sherry' o 'canadian sherry'. De hecho se asegura que actualmente dos de cada tres botellas que se venden de jerez en el mundo no proceden de Jerez, son mezclas.
Esta descarada imitación dio lugar a una largo litigio de la Unión Europea para evitar estos intrusismos, que acabó en un acuerdo. Así, numerosos empresarios de fuera del Marco de Jerez mantienen sus mezclas propias (de distintas clases de vino, como fino y oloroso en variadas proporciones ) que, aunque no utilicen el nombre de 'sherry', copan todavía actualmente una importante cuota de mercado.
Más sorprendente que el caso de los caldos de Jerez es el del queso manchego. José Antonio Morales, presidente del Consejo Regulador del Queso Manchego y propietario de una quesería artesanal asegura que "el queso manchego sufre imitaciones y fuera de España no se puede hacer nada para evitarlo y eso que el 43 por ciento de nuestra producción va a la exportación", asegura. Concretamente explica que en México hacen un queso que se vende como manchego elaborado con mezcla de leche de vaca y con un aspecto similar. De hecho en este país se le denomina equivocadamente 'Queso Manchego' a cualquier queso cilíndrico procedente de cualquier parte de España, de leches procedentes de cualquier tipo de animal, oveja, cabra o vaca y sus mezclas. Morales añade al respecto que "el queso o es manchego o no, no existe el 'tipo manchego' como ponen algunos en la etiqueta o en el pincho de precios sobre el producto de cualquier procedencia".
Azafrán ¿español?
Hay otras competencias bajo sospecha. Hay datos delatores: en España se produce anualmente 4.000 kilogramos de azafrán y se exportan 75.000. Este milagro de 'los panes y los peces' es debido a que personas sin escrúpulos importan a España azafrán de otros países como Irán o Grecia de muy baja calidad y lo exportan a terceros países como auténtico azafrán español. Esto hace que el 95 por ciento del azafrán que se vende en el mundo como español esté adulterado y que el prestigiado azafrán manchego tenga una difícil competencia.
Y siguiendo con Castilla-La Mancha tampoco se puede olvidar al ajo, tan reconocida la procedencia de la localidad conquense de Las Pedroñeras El Gobierno de Castilla-La Mancha está trabajando en un proyecto que permita diferenciar las variedades de ajo español del ajo chino, así como posibilitar un control sanitario exhaustivo del ajo nacional, porque en este caso la confusión no se da en los mercados internacionales sino en España. Curiosamente, los ajos no llegan directamente de China; desde que se fijó un contingente con el país asiático, sino que los tratados preferenciales que la Unión Europea mantiene con terceros países permite llegar el producto chino a través de éstos.
De China y también de Perú llega la principal competencia del espárrago que en primer lugar se producía en Navarra, después en Andalucía y ahora se cultiva y envasa en el lejano oriente. Es el caso de Alfredo Rubio, propietario de la firma Hope, recuerda que inició sus contactos con el país asiático en 1994. Tres años más tarde creó una joint venture con su socio local, Henan, con el que fundó la Shanxi Hope Henan Food en la provincia de Shanxi. Un territorio cuyo suelo y clima se parecen a las zonas esparragueras de Navarra, y que está a igual latitud.
"La fábrica de Sevilla la cerramos porque el producto que mejor se exporta es el fresco y el que se deja para envasar es el de inferior calidad", dice Rubio. En China construyó una fábrica de 20.000 metros cuadrados que emplea en plena temporada a 500 trabajadores. Produce entre 3 y 3,5 millones de kilos de espárragos de calidad extra al año, con un proceso idéntico al que se sigue en Navarra.
Tanto es así que la maquinaria, los cuchillos para pelar el espárrago y hasta las latas de envasarlo se llevan desde España. Eso sí, en sus latas figura la leyenda 'made in China' que a muchos consumidores españoles les pasará inadvertida. [Más información, páginas 21 y 22 de esta edición]
Los tomates de Marruecos
Los tratados preferenciales de la Unión Europea son una nueva fórmula para la entrada de produtos agrícola con cupos fijados pero con controles sanitarios o de otra índole que se cuestionan frecuentemente. El ejemplo más claro de distorsión de un producto es el efecto sobre el tomate andaluz, valenciano o murciano por el acuerdo Unión Europea-Marruecos.
El país magrebí ofrece producto más barato y es más permisivo desde el punto sanitario, ambiental y laboral. En los últimos años aumenta la importación de tomates de Marruecos y con ello la indignación de los agricultores españoles, hasta el punto de que algunas asociaciones han solicitado que el nuevo acuerdo, ya firmado, no entre en vigor.
En todo caso se da por hecho de que el acuerdo sale adelante, sobre todo una vez que ha pasado la Presidencia española de la Unión Europea y se adivina que algunos españoles exportadores de tomate marroquí van a salir muy beneficiados sin que les importe el agobio generado sobre el sector del tomate nacional.
Un ejemplo es Duroc, una firma propiedad de un empresario marroquí y Miguel Durán (ex presidente de Proexport). Esta empresa exporta nada menos que un 12,5 por ciento de las exportaciones marroquíes oficiales a la Unión Europea, siendo la mayor empresa de capital español en Marruecos.
Durán se instaló en 1989 en la región de Agadir, y 300 hectáreas de terreno comenzaron a producir tomates. Según el empresario, a medida que la producción española caía, la marroquí se incrementaba, en buena medida por el aumento de las importaciones de tomate marroquí que han ido ahogando poco a poco al sector español.
Actualmente, la Unión Europea aplica un contingente de 233.000 toneladas de tomate marroquí a un arancel preferencial. Superada esa cantidad, el arancel se vuelve prohibitivo, pero los productores europeos se quejan de que los exportadores marroquíes no siempre respetan esos contingentes. Según el nuevo acuerdo, el contingente se ampliará a 254.000 toneladas el primer año tras la entrada en vigor del acuerdo, y a 285.000 a partir del cuarto. Hay que tener en cuenta que el nuevo acuerdo también contempla por parte comunitaria la ampliación de los contingentes arancelarios para fresas, ajos, clementinas, calabacín y pepinos.
Aceitunas argentinas
Si hay una producción que ha conquistado mercados desde hace décadas esa es la aceituna. España ha conseguido estar presente en Estados Unidos con sus aceitunas y ser los primeros exportadores mundiales. Ahora bien, la competencia desde hace unos años viene principalmente de Argentina, país que compite con precios más bajos, sobre todo porque la tierra para cultivar olivos es mucho más barata, así como la mano de obra, y las explotaciones son mucho más grandes, lo que baja los costes de producción y recolección.
La producción argentina de aceitunas en conserva supera las 50.000 toneladas y las exportaciones de este país sudamericano representan más del 65 por ciento del total elaborado. El 95 por ciento de las exportaciones argentinas se destina a Brasil, fundamentalmente como producto con cierto grado de diferenciación, y sólo el diez por ciento es fraccionado para consumo.
Argentina es ya el cuarto exportador mundial de aceitunas, pero por desconocimiento de la variedad 'Arauco' las colocaciones se limitan al Mercosur y también a Estados Unidos, algo que podría variar si sigue adelante el propósito de la Unión Europea de cerrar un acuerdo prioritario con los países que conforman esa zona de libre comercio.
La aplicación de algunas leyes en los últimos años, la aptitud climática de país y las progresivas sequías en la Cuenca del Mediterráneo impulsaron la expansión de la actividad que presenta grandes perspectivas de crecimiento, explican los expertos argentinos.
La gran mayoría de las plantaciones que se están realizando actualmente son de variedades con excelente aptitud industrial, muy apreciadas en el mercado internacional.
Argentina se transformaría en el segundo productor y primer exportador mundial de aceitunas de mesa, insisten, y algunas empresas españolas también están comercializando su producto desde Argentina.
También se encuentra competencia para la aceituna española desde los países mediterráneos (algo más lógico por ser el área de origen de estas producciones y también de su consumo tradicional). En todo caso, países como Egipto o Túnez están lanzando ofensiva para conquistar mercados y ya el pasado año desde COAG se advertía que la organización agraria se encontraba "vigilante para que en algunos lotes no se introduzcan aceitunas de Egipto o Grecia".
El olivar chileno
Pero si el olivar es un producto que se idetifica con el Mediterráneo, no sólo surge la competencia con las aceituna sino también con el propio aceite de oliva. No se trata ya de la vieja batalla de conseguir etiquetar el aceite 'made in Spain' y evitar fraudulentas referencias italianas, sino que en los últimos años Chile está siguiendo con el aceite de oliva la estela que ya marcó con sus vinos.
La apuesta por la calidad ha consolidado en pocos años este país en los mercados internacionales, que está experimentado un aumento importante en la producción de aceite de oliva extra virgen, "pasando de producir 1.000 toneladas el 2003 a 8.500 en el 2009 y con una proyección de 35.000 para el año 2015", precisa Juan Pablo Barrios, presidente de ChileOliva, una organización que agrupa a los principales productores locales.
Entre enero y septiembre de 2009, Chile ha exportado 1.342 toneladas de aceite de oliva, lo que representa un aumento del 144 por ciento con respecto al mismo periodo del año pasado. "El mayor desafío que enfrenta hoy la industria es el de salir al mundo, es decir de crear los canales de distribución para llevar nuestros productos, con marca, a los distintos mercados y satisfacer las necesidades de los distintos consumidores de los mercados mas exigentes del mundo", afirma Barrios.
La empresa Oliveros de Quepu es todo un éxito de dentro de la industria. Durante el 2009 la firma ha recibido nada menos que cuatro importantes premios internacionales por sus aceites: dos medallas de oro en el concurso L.A. County Fair en Estados Unidos y dos distinciones en el evento Orciolo D`Oro en Italia.
Pero los españoles no quieren quedarse atrás y también 'juegan' en campo ajeno. Así se puede mencionar la inversión de Bogarís, grupo que invirtió en 2008 18 millones de dólares en Chile y alcanzó las 1.000 hectáreas plantadas, y ahora busca inversionistas para nuevos proyectos de olivos y almazaras. En 2009 espera producir 100.000 litros, y aumentarlos a 1,7 millón en 2014.
"El año pasado Bogaris Agriculture se encuentra entre los cuatro proyectos más grandes del país y si se le suman otros en cartera se transforma en el operador más grande de Chile en aceite de oliva", según explicaba el gerente general de Bogaris, Hugo Regojo. Con la compra, la empresa quedará a la par de los proyectos más importantes del país, como los de los empresarios Alfonso Swett y Clemente Eblen.
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